Con el caudal reducido en más del 30%, las comunidades del Putumayo enfrentan graves dificultades en la pesca, el transporte y el acceso a agua, mientras las autoridades locales emiten alertas por la emergencia ambiental.

La cuenca del río Putumayo, vital para el sustento de miles de familias en el sur de Colombia, se encuentra en una situación crítica debido a una sequía severa que ha reducido su caudal en más del 30%. La disminución del nivel de agua ha dejado expuestas playas y lechos de arena que, en condiciones normales, estarían completamente sumergidos. Este fenómeno ha causado grandes dificultades para las comunidades que dependen del río, principalmente en sectores como la piscicultura, la agricultura y el transporte fluvial, elementos fundamentales para su economía y subsistencia diaria.
Puerto Guzmán y otros municipios ribereños han sido particularmente afectados, lo que ha llevado a los alcaldes locales y a las autoridades ambientales a emitir llamados urgentes a nivel regional y nacional para atender esta crisis. La escasez de agua está afectando no solo a las personas, sino también a la fauna y flora que dependen del ecosistema del río, agravando aún más la situación.
La pesca, que es una fuente primaria de alimento e ingresos para muchas familias, ha disminuido drásticamente debido a la alteración de los hábitats acuáticos. Además, el transporte, que en muchas áreas se realiza casi exclusivamente por vía fluvial, se ha vuelto extremadamente difícil o imposible en ciertos tramos del río debido a las bajas profundidades.
La sequía ha sido atribuida en parte a los efectos del cambio climático, sumado a la deforestación en la región amazónica, que ha alterado los ciclos hidrológicos. Las comunidades locales, mientras tanto, claman por una respuesta rápida del gobierno y organizaciones de ayuda para mitigar los efectos devastadores de esta emergencia ambiental, que está poniendo en riesgo la supervivencia misma de muchas familias.
Las autoridades ambientales están trabajando en la implementación de medidas de emergencia, como la instalación de sistemas de captación de agua y programas para conservar las fuentes hídricas restantes, pero el panorama sigue siendo incierto a medida que la crisis persiste. (Mi Putumayo Noticia)