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El cierre total de la principal vía de conexión deja incomunicado al departamento, mientras las comunidades indígenas denuncian la falta de diálogo y soluciones a problemas no resueltos desde 1998.





El 30 de septiembre de 2024, las comunidades indígenas del norte de Mocoa llevaron a cabo el cierre de la vía Mocoa-Pitalito, una de las rutas más cruciales para la conectividad del departamento del Putumayo con el resto del país. Esta protesta surge como un acto de resistencia ante la falta de cumplimiento de acuerdos previos por parte del gobierno nacional y local, particularmente en relación con la consulta previa firmada en 1998. Las autoridades indígenas han señalado que este cierre es un último recurso, después de múltiples intentos fallidos de establecer diálogos efectivos con el gobierno.

El cierre se localiza en puntos clave, como el cruce de Condagua y Villamosquera, lo que ha paralizado el tránsito entre el sur de Colombia y el resto del país. Esta medida tiene profundas implicaciones para el comercio, el transporte de mercancías y la movilidad de la población. A largo plazo, la protesta no solo afecta el desarrollo económico, sino también la estabilidad social de Putumayo, una región que ya ha enfrentado una historia de marginación y conflicto armado.

Los líderes indígenas que integran la Asociación de Cabildos Indígenas del Municipio de Santa Rosa y otras comunidades del sector, han subrayado que a pesar de haber agotado todas las vías de diálogo posibles, no se ha logrado el cumplimiento de los compromisos acordados. Según el comunicado oficial, la última mesa de diálogo se celebró el 30 de agosto de 2023, pero tampoco produjo soluciones tangibles.?


Entre las demandas, las comunidades indígenas solicitan el respeto a su autonomía, la implementación de proyectos sostenibles y la reparación de daños territoriales. Además, exigen la participación de representantes gubernamentales en las mesas de trabajo, particularmente del Director de Asuntos Indígenas, la Gobernación del Putumayo, y el Ministerio del Interior. Sin embargo, estos actores clave no han asistido a las reuniones convocadas, lo que ha exacerbado la frustración en las comunidades.


El impacto de esta movilización es significativo. Durante años, las comunidades indígenas han expresado su descontento por la falta de atención a sus derechos fundamentales y a la preservación de sus territorios ancestrales. A pesar de las reiteradas manifestaciones pacíficas, el gobierno ha fallado en proveer respuestas concretas, lo que ha derivado en medidas más radicales como este bloqueo?.


Este evento subraya la creciente tensión entre las comunidades indígenas y el gobierno en torno a los derechos territoriales, y el manejo del diálogo intercultural y los acuerdos incumplidos. Mientras tanto, el Putumayo permanece desconectado, con graves repercusiones para su población y economía. (Mi Putumayo Noticias)